Mendoza brilló en el mayor festival del país y los bailarines se quedaron con el premio mayor.
No fue casualidad, no fue magia, no fue suerte.
Fue el resultado lógico para un trabajo realizado con respeto, profesionalismo y por sobre todas las cosas la recuperación del fervor patriótico demostrando que no hay empresas imposibles.

El 1 de febrero en la octava luna coscoína.
Con el público de pie y banderas argentinas flameando en las manos de los espectadores, desarrollaron impecablemente su performance en el escenario, representando de la mejor manera a Mendoza.

Los bailarines fueron elegidos entre los competidores de más de 50 sedes de todo el país y gracias a eso, el sábado pudieron subir en horario central al escenario Atahualpa Yupanqui en la octava luna del Festival Nacional del Folclore que está celebrando su edición número 60.

Parecía que los bailarines se hubieran imbuido del espíritu que puso el Padre de la Patria cuando le escribió a Juan Martín de Pueyrredon 'lo que quiero hacer es imposible, pero es imprescindible'.
Los integrantes de Picahueso Malambo se fijaron la meta de poner en valor la gesta libertadora a través de su arte.

En unos pocos minutos PICAHUESO mostró el espíritu del cuerpo de elite que creó el General San Martín, presentando a siete Granaderos, que algunos afirman fueron los que recibieron los restos del Padre de la Patria cuando fueron repatriados desde Boulogne sur Mer el 28 de mayo de 1880 (*).

En otro de los pasajes se recuerda a la tropa de elite (los sesenta granaderos) que trae de regreso a la Provincia de Mendoza a su notable jefe cuando estaba muy enfermo.
Con algunos acordes de la Marcha de San Lorenzo mostraron la excelencia del ballet que está a la altura de cualquier agrupación europea.

PICAHUESO es dirigido por el juninese Martín Villarruel, y lo acompañan Jeremías y Rubén, de San Carlos; Alexis y Martín de Junín; Tincho, de Rivadavia; Lucas de Santa Rosa, Fabián de Maipú y Gonzalo de Malargüe, además de los músicos que realizaron un trabajo de excelencia.
También hay que destacar a los responsables de la coreografía, a los encargados de vestuarios y maquillaje, que dieron un marco adecuado a la puesta en escena de este grupo de mendocinos amantes del baile, que muestra el avance de las personas que trabajan en la cultura mendocina.

Los artistas estuvieron en el festival acompañados por el intendente de Junín, Héctor Ruiz, y la directora de Cultura del departamento, Gabriela Torino. Ruiz aprovechó la estadía en Cosquín para contactarse con el Intendente de esa localidad con quien intercambió información cultural y turística de los municipios.

(*)La historia cuenta que los últimos siete Granaderos de su ejército decidieron vestirse con sus viejos uniformes y, por iniciativa propia, fueron a caballo a recibir a su jefe, escoltaron el féretro hasta la Catedral y se quedaron de guardia toda la noche.

 


Fuente: ARN Diario >> lea el artículo original