El día amaneció con una sensación térmica de 7° bajo cero, pero los habitantes de Iowa tienen la piel curtida y fama de gente ruda y dura. De hecho, el mismísimo John Wayne, ícono del Western estadounidense, nació aquí en Winterset, un pueblo de 2.500 habitantes cerca de Des Moines, la capital del estado. Pero existe un costado sensible: en este condado también sobreviven los famosos Puentes de Madison, donde Clint Eastwood enamoró a Meryl Streep en aquél clásico romántico inolvidable.

Al caer el sol la temperatura había caído aún más, pero no importaba porque la gente en Iowa estaba enfocada en una misión trascendental: este lunes se votaba para elegir al candidato demócrata que va a enfrentar a Donald Trump en noviembre y todo Estados Unidos tenía puesta la mirada en este rincón del país porque es tradición que esta interna define el destino de los postulantes. Pueden subirse con chances a la carrera por la Casa Blanca o terminar enterrados en el ostracismo.

Llegada. Grupos de asambleistas arriban al 'caucus' del senador Bernie Sanders en la escuela Roosevelt de Des Moines, Iowa (AP).

El que marchaba primero en las encuestas era el senador Bernie Sanders, seguido por el ex vicepresidente Joe Biden, luego el alcalde Pete Buttigieg y las senadoras Elizabeth Warren y Amy Klobuchar. Pero puede haber sorpresas.

Por ser el primer estado donde los electores se pronunciaban, Iowa acaparó la atención de la prensa, los políticos y también los donantes, que buscan ver quién se posiciona mejor para financiar campañas. Los hoteles están atestados de periodistas y militantes de todos los candidatos que vinieron desde distintos puntos del país para hacer campaña casa por casa.

En Winterset se sentía una calma más pueblerina, pero muchos estaban enfocados en lo que pasaría, de cara al futuro. “Estas elecciones son muy importantes, hay que derrotar a Trump”, señalaba a esta enviada Melody Reels, de 46 años, empleada de la oficina de turismo local, sobre la avenida principal llamada, lógicamente, John Wayne.

Los comicios de Iowa marcan el inicio de la campaña electoral que terminará el 3 de noviembre con las presidenciales. Los habitantes de Iowa, en el medio oeste del país, estaban reunidos en unas asambleas conocidas como “caucus”, que se consideran una de las expresiones de democracia participativa más genuinas que se conocen. Los vecinos comenzaron a congregarse en gimnasios, centros comunitarios, cafeterías, iglesias, bibliotecas, y hasta casas particulares en los lugares más alejados. Hubo 1.678 establecimientos donde se celebraron las asambleas para 3 millones de habitantes, aunque solo podían acudir los votantes que estaban registrados en algún partido.

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El sistema es muy original. Una vez que la gente ingresa, los representantes de las diferentes campañas dan argumentos a favor de su candidato y después los electores se agrupan en distintos lugares del recinto, según el postulante que van a apoyar. Los indecisos también pueden formar su propio grupo.

Para pasar a la siguiente ronda, el candidato debe reunir el respaldo de al menos 15% de los presentes. El que no alcanza ese porcentaje queda eliminado y sus electores pueden a pasar a integrar las filas de los indecisos o sumarse a la de algún otro aspirante. Para eso, hay que convencerlos. Y esa es la parte más interesante del proceso porque los vecinos deben desplegar todo su arsenal retórico para torcer voluntades.

En un restaurante de Winterset almorzaba la escritora Debra Landwehr Eagle con una amiga. En una vitrina se veían unos sombreros, una estrella de sheriff y unos chalecos que habían pertenecido a Wayne. También varias fotos de los famosos viejos puentes techados de madera, que todavía persisten como reliquia en este condado y donde transcurrió la historia de amor entre un fotógrafo de la National Geographic y un ama de casa llevada al cine por Eastwood.

Discusiones. Un debate abierto en una asamblea demócrata en la escuela Roosevelt (AP).

La escritora dijo a Clarín que participaba de los caucus anoche a favor de Biden. “Es muy emocionante, porque hay que tener argumentos. Es lo mejor de todo este sistema: cuando vas al “caucus”, tenés que saber por qué elegiste a tu candidato. No solo porque te gusta o te cae bien, porque para convencer a tu vecino tenés que tener las ideas bien claras”, señaló.

Algunos, en cambio, critican que el proceso demanda bastante tiempo y por eso hay baja participación. Y que solo van los que son muy militantes y eso no refleja a toda la población.

Los candidatos saben de la importancia de Iowa y estuvieron haciendo campaña condado por condado, con una minuciosidad que no colocarán en otros estados. Algunos como Sanders, Warren y Klobuchar, quedaron “atrapados” en el Senado por el proceso de impeachment y tuvieron que volverse este lunes a Washington. Igualmente, miles de sus seguidores estuvieron haciendo campaña, golpeando puertas y llamando a la gente a ir a las asambleas.

Propaganda. Un rollo de stickers a favor del senator Bernie Sanders en Iowa (Reuters).

Sanders, seguido mayoritariamente por un público joven, buscaba sacarse la espina que le quedó en la última interna en este estado, en 2016, cuando perdió por pocos puntos con su rival Hillary Clinton, que terminó ganando la nominación, pero luego perdió con Trump. Al Gore, John Kerry, Barack Obama y Hillary: desde el 2000, todos los candidatos demócratas que ganaron aquí lograron ser ungidos luego como el aspirante del partido a la Casa Blanca.

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El camino es largo porque el proceso sigue la semana próxima en New Hampshire y luego Nevada, Carolina del Sur y luego el Supermartes, el 3 de marzo, donde votan 15 estados y donde podría quedar sellada la interna.

Sanders y Warren se presentan como las opciones más volcadas a la izquierda del partido, mientras que Biden, Butiggieg y Klobuchar se muestran con posiciones más centristas. Muchos de los votantes ven con dificultades la elección y se preguntan si deben elegir al candidato que quieren o a alguno que quizás no les guste tanteo pero que tenga más chances de derrotar a Trump.

No será fácil: en las elecciones de 2016 el magnate ganó con comodidad en Iowa. Pero arrasó en Winterset, con el apoyo de la hija de John Wayne.

Fuente: Diario Clarín >> lea el artículo original