Durante la semana pasada la atención se mantuvo en torno a las noticias sobre la deuda argentina.

Lo más relevante fue el anuncio del cronograma para restaurar la sostenibilidad de la deuda argentina por parte del Ministerio de Hacienda.
Creemos que el cronograma es algo optimista, con solo un mes y medio entre los primeros lineamientos del plan económico y la fecha límite para aceptar la oferta, incluyendo diez días de reuniones informales y dos semanas de negociaciones formales con los tenedores de bonos.
Creemos que es positivo que el gobierno esté buscando el apoyo del Congreso y el FMI antes de discutir una potencial oferta con los tenedores de los bonos, con el objetivo de mostrar apoyo político a la oferta de deuda y mayor credibilidad al programa económico.

Por otro lado, hacia el final de la semana y luego de los rumores en torno al pago del vencimiento del bono dual, el Tesoro anunció el canje voluntario.
La recepción de ofertas finalizará el día de mañana siendo el monto a vencer USD 1.600mn.
La oferta incluye cuatro tipos de instrumentos: bonos BADLAR, bonos dólar linked, bonos atados a la inflación y bonos duales.
Bajo este escenario, considerando las condiciones de mercado y los nuevos bonos, esperamos que los mismos se negocien al menos con un descuento de 10%, lo que implica pérdidas de entre 17% y 42% en el valor presente del bono.

Entre los bonos en dólares, mantenemos nuestra preferencia por bonos con cupón y precio bajo, en particular nos gusta el Global48.

Por otro lado, dentro de la curva continuamos destacando el tramo largo, ya que creemos que las negociaciones tomarán más tiempo del estimado por el gobierno, y que incluso alcanzando una solución rápida al problema de la deuda, va a llevar tiempo hasta que la curva se normalice, perjudicando a los bonos cortos.
Por otra parte, dentro del tramo corto, los bonos bajo ley local estuvieron operando USD 8 por debajo de los de ley internacional, una diferencia que comienza a ser atractiva, incorporando ya un tratamiento mucho más agresivo en la reestructuración.

Fuente: BAE Negocios >> lea el artículo original